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Los Mesa en la Conquista de Tenerife

Los Mesa en la Conquista de Tenerife

Cuerpos se esparcen por la tierra. El suelo está lleno de piedras ensangrentadas, espadas y ballestas. Si afinamos la vista vemos que la mayoría de cadáveres son de Castellanos. Es 31 de mayo de 1494, y Fernández de Lugo, que tenía por misión conquistar Tenerife para los Reyes Católicos, ahora huye, escondido bajo una capa de soldado raso para no ser reconocido. Una piedra lanzada por un guanche le da en la boca y casi pierde todos los dientes. Dejando atrás los cadáveres de un 80% de sus fuerzas, vuelve a la ya tomada Gran Canaria, completamente humillado.

El mencey Bencomo, líder Guanche, había tendido una emboscada a los Castellanos que avanzaban inocentemente hacia el valle de la Orotava, en Tenerife. Las demás islas del archipiélago ya habían sido tomadas, algunas nueve décadas atrás (Lanzarote, Fuerteventura, El Hierro, sometidas en 1402-1405), Tenerife era la última que se resistía con todas sus fuerzas.

Tras la estrepitosa derrota de los Castellanos en su primera incursión en la isla, Alonso Fernández de Lugo pide ayuda al Duque de Medina Sidonia, don Juan de Guzmán:

"D. Alonso de Lugo escribió cartas a su excelencia, suplicándole admitiese el concierto, por ser en servicio de su Magestad. Despachóse el mensajero, y embarcóse a su viaje, y llegó a Cádiz, de allí pasó a Sanlúcar; habló con el señor, y aquí diole las cartas del general y armadores, y demás palabras, le dio noticia del estado de la conquista: el señor duque vino en lo que se le pedía, y otorgó la escritura del concierto con el mensajero, en virtud del poder que llevaba: mandó luego poner el señor duque siete banderas de soldados de a pie, y un estandarte de a caballo en la plaza y calles de la nobilísima ciudad de Sanlúcar, y pregonar leva voluntaria para la conquista de la isla de Tenerife, y sujetarla a la obediencia de los reyes católicos D. Fernando y D.ª Isabel, nuestros señores. Nombró por capitán mayor del tercio, que es lo mismo que hoy maestre de campo, a Bartolomé Estupiñán, y por capitán de la gente de a caballo a Diego de Mesa...".

El Diego de Mesa que se menciona aquí es precisamente uno de los hijos de Álvaro Ruíz de Mesa, que como vimos en la entrada anterior fue alcaide del castillo de Jimena y más tarde de Ronda. Esto refuerza la idea de que tanto Diego de Mesa como sus hermanos, Juan de Mesa y Lope de Mesa (que también se hallaron en la conquista de Tenerife), hubiesen participado en las guerras de Granada. Dado que el contingente enviado por el duque era entendido como uno de veteranos de dicha guerra.

El 20 de octubre de 1495 llegaron a Gran Canaria, tomando puerto en el "principal de la Luz", donde fueron recibidos por Alonso Fernández de Lugo. El 2 de noviembre llegan al puerto de Santa Cruz, que recibe su nombre a partir de la santa cruz "que en la entrada pasada había puesto en aquella playa con mucha devoción" Alonso de Lugo:

"... el general D. Alonso de Lugo besó la santa cruz que en la entrada pasada había puesto en aquella playa con mucha devoción, pidiendo a Cristo nuestro redentor y a la Reina de los Ángeles su madre Nuestra Señora de Candelaria, le diesen su favor y ayuda en aquella pretensión y conquista, y victoria contra los enemigos de la santa fe, siguiéronle en la misma devoción el capitán Bartolomé Estupiñán, y los capitanes, Diego de Mesa, Bernardo de Chichones, Hernando de Escalante, Juan de Esquivel..."

Es curioso pensar que la cruz que da nombre a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife fue una por la que pasaron los labios de los Mesa, antes incluso de haber conquistado la isla.

El ruido de la llegada había alertado a los guanches, y habían decidido mandar dos espías con la intención de reconocer cuántos Castellanos se hallaban en la costa. No se les dio muy bien eso del espionaje y tal como se cuenta "no faltó un soldado español que los viese a la salida del barranco cerca del puerto que hace llano, y luego diese aviso al general; el cual mandó que cuatro hombres de a caballo y algunos de a pie que los fuesen a coger."

Consiguieron atrapar a uno de ellos y traerlo al puerto para interrogarle. Tras amenazas de todo tipo el pobre guanche confesó que los reyes de la isla habían agrupado hasta once mil hombres, pero que una enfermedad se los estaba llevando, y que el numero había bajado hasta en seis mil. Con esta información el ejército español decidió moverse por la noche. Dos vigías guanches los pillan y corren a informar al rey, que, enfadado, los ahorca por no haberle notificado antes, sino ya cuando los españoles habían avanzado hacia ellos. Bencomo intenta cortarles el paso a través de un estrecho cerca de la ermita de Nuestra Señora de Gracia, (ermita muy cercana a lo que hoy se conoce como "Cercado Mesa", como curiosidad), pero los castellanos ya habían conseguido atravesarlo. Fernández de Lugo espera hasta el amanecer para atacar.

La batalla se libró el día de San Andrés, el mismo día en que, siglos atrás, los antepasados de Diego, Juan y Lope de Mesa habían participado en la victoria de Baeza, razón por la cual el escudo lleva ocho aspas en su bordura. Esta épica hazaña la cuentan mucho mejor las crónicas:

"En el dicho día, que se contaron treinta días del mes de noviembre, en que la Iglesia celebra la fiesta del apóstol San Andrés del dicho año de mil cuatrocientos y noventa y cuatro, a las ocho del día, subió el escuadrón católico, y se encontraron con el bárbaro, en donde está hoy la ermita de San Cristóbal a la salida de la ciudad: hicieron alto el uno y otro. El general le envió a decir al Rey con Guillén Castellano, que obedeciese a los católicos reyes de España y concediese lo demás que le tenía pedido. La respuesta que le trajo fue negándole la obediencia. Viendo el general la resolución del Rey, y que tenía poca esperanza de sacar fruto del bárbaro Rey, previno a sus soldados la batalla y los animó a que peleasen diciéndoles: 'Ea, hermanos, valor y esfuerzo, poned el corazón en Cristo, en su nombre demos en la isla embestida, confiad en que tendremos su auxilio, y con él la victoria.' Caminaron más cerca del bárbaro ejército, tocaron los clarines y trompetas, y disparando el general una pistola, dijo a sus capitanes y soldados, a este tiempo: 'San Miguel y Santiago a ellos.' Luego los valerosos españoles dispararon su mosquetería y ballestas, los isleños respondieron con sus dardos y piedras; comenzose la batalla de una y otra parte tan cruel, y con tanto ánimo peleaban los unos por ganar la honra que habían perdido en la derrota de la Matanza, los otros por defender su patria, que se juzgó no quedase vivo ninguno; cerráronse los escuadrones y unos con otros entreverados, cual cae atravesado con la espada, cual con el dardo, el Rey con una gruesa maza andaba descalabrando cabezas..."

En el fragor de la batalla, Bencomo cae herido de muerte junto a su hermano Tinguaro, y con ellos se derrumba el corazón de la resistencia guanche. Bentor, su hijo, hereda una guerra ya perdida: meses después, el 25 de diciembre, la segunda batalla de Acentejo sella el final, y el joven mencey elige despeñarse por la ladera de Tigaiga antes que rendirse. El 25 de julio de 1496, los últimos bandos de guerra —Tacoronte, Anaga— firman la paz y se someten a la Corona: la conquista de Canarias, casi un siglo después de que Béthencourt desembarcara en Lanzarote, ha terminado.

Batalla de Acentejo, Gumersindo Robayna

Tras la conquista

Así fue cómo los Mesa participaron en la conquista final de Tenerife. Dado que no tenemos mucha información sobre ellos solo podemos imaginar lo que pudo ser aquella batalla. Tras esto sabemos que Diego de Mesa se convirtió no solo en receptor de repartimientos tras la conquista, sino uno de los repartidores oficiales de la isla. En las datas de Tenerife obtenemos gran cantidad de información sobre lo que obtuvo en recompensa por la conquista, además de confirmación importante de Lope siendo su hermano:

"Que digo que vos do a vos Diego de Mesa e a Lope de Mesa, vuestro hermano, el agua de la Rambla de los cavallos con todas las tierras que pudiere regar [...] con tal que seáis obligados a hacer un ingenio en la dicha tierra."

Fuente: Francisca Moreno Fuentes (ed.), Las datas de Tenerife (Libro primero de datas por testimonio), La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, Fontes Rerum Canariarum XXXV, 1992. Título original de 9-IX-1501, presentado/confirmado ante Antón de Vallejo el 14-X-1503.

Diego de Mesa

Estas son algunas de los repartimientos que obtuvo Diego de Mesa:

  • 1 cahíz de tierra de riego en el Río grande de Taoro
  • Tierras del Realejo (excepto 2 fanegas de Horna)
  • Un pedazo de tierra dentro de la montaña, cabe el molino de Axenxo Gómez, portugués
  • 1,5 cahíz de tierra de secano debajo del Realejo hacia la mar
  • 3 fanegas en la laguna, junto a la huerta de Martín Sardo
  • 6 fanegas cabe el tejar
  • El agua de la Rambla de los Cavallos con toda la tierra que pudiera regar
  • 30 cahíces de secano encima de la Rambla de los Cavallos
  • Un herido de molino (sitio para construir un molino) en el Río grande de Taoro.

Mucho más interesante es el hecho de que Diego de Mesa obtuviese el monopolio del azufre del Teide:

"Diego de Mesa, regidor. Poder para que saquéis e cojáis de la montaña e sierra de Theyda toda la piedra 'açufre' que quisiéredes para vos mismo y para llevar e sacar fuera de la Isla a vender, la cual quiero que vos solo la hayáis e no otra persona alguna."

Fuente: Elías Serra Ràfols (ed.), Las datas de Tenerife (Libros I a IV de datas originales), 1978, data n.º 1.184-13. Fecha: 17-II-1511.

A día de hoy puede aún verse la casa original de Diego de Mesa en La Orotava, conocida como "Casa Mesa", si bien no es la misma que la de los marqueses de Casa Hermosa, en La Laguna. Se encuentra en un estado deprimente, como muchos edificios históricos de España. Un estado de abandono lamentable.

Casa original de Diego de Mesa, en la Orotava. Encontrada aquí

Diego tuvo una serie de hijos, con nombres que invitan a la confusión, dado que todos se llamaron igual que sus hermanos y sus padres:

Lope de Mesa, Diego de Mesa, Juan de Mesa, Inés de Mesa, Álvaro de Mesa

Lope de Mesa

Conquistador y regidor de Tenerife. Se afirma que llevó a mucha gente a su costa para la conquista. Casó en Jerez con Catalina Ximénez, hija del Capitán General de aquella ciudad, de cuya unión se engendró al Capitán Francisco de Mesa, que se halló en la conquista con él, y fue el primer Personero General de Tenerife. Esta es la rama que continúa hasta mí.

  • 9 de agosto de 1503: se le confirma una promesa de 30 cahíces de tierra de secano para sembrar pan, hecha "puede haber dos años" (es decir, hacia 1501), por haber venido a vivir a la isla.
  • Recibe, junto con Diego, el agua de la Rambla de los Cavallos: a él en concreto le corresponden 7 u 8 fanegas de tierra de sembradura con toda el agua "encima" de la parte de Diego.
  • 26 de febrero de 1505 — episodio de disputa: el Adelantado había dado por error a Lope de Mesa 50 fanegas en Tacoronte que ya estaban cultivadas por Juan López (con casa y atahona construidas). Juan López protesta directamente al Adelantado, que resuelve ordenando que a Lope de Mesa se le dé "otra tanta tierra en otro cabo" en compensación, sin despojar a López de lo que ya tenía.
  • Actuó como testigo firmante en varias escrituras de 1505 junto a Pedro de Gata (aparecen sus firmas autógrafas mencionadas explícitamente).
  • Tenía una viña cuyo lindero se usa como referencia en un documento de 1517: "linde con la viña de Lope de Mesa, que Dios aya" — indicando que para esa fecha (1517) Lope de Mesa ya había fallecido.
  • Su tierra en el camino de Icode se usa como referencia catastral en 1504-1505 (junto con la de Diego).

Juan de Mesa

Juan de Mesa es un personaje interesante en todo esto. En primer lugar, porque al parecer fue criado de Alonso Fernández de Lugo, estando muy cerca de él personalmente. Luego aguacil, y más tarde "alcalde de Buenvista".

El 15 de mayo de 1504, Francisco Corvalán, alcalde de La Gomera, recibe una orden directa de Fernández de Lugo para poner a Juan de Mesa en posesión de unas tierras según un "albalá" (título) que "Juan de Mesa, mi criado" le mostraría. Esto sugiere que, en algún momento, Juan tuvo también gestiones o intereses en La Gomera, aunque no hay más detalle sobre qué llevó ese trámite hasta esa isla.

En una data de 1508 se menciona un ingenio azucarero "que yo compré de Juan de Mesa". Es decir, el propio Fernández de Lugo le compró un ingenio de moler caña a Juan de Mesa. Esto implica que, para 1508, Juan no solo tenía tierra: tenía capital suficiente para haber construido o adquirido un ingenio azucarero, y suficiente peso como para vendérselo directamente al gobernador de la isla.

El 20 de octubre de 1514 recibe 3 fanegas de tierra para una huerta en El Palmar, donde se juntan las aguas de unas canales con las del barranco de San Salvador. Aquí aparece por primera vez con el título explícito de "Juan de Mesa, conquistador" — confirmando sin ambigüedad su participación en la campaña de 1495.

En este mismo año, 15 de diciembre de 1514, recibe otras 50 fanegas en el camino de Daute, lindando con tierras de Gonzalianes.

Su presencia empieza a desplazarse claramente hacia el eje Icod – El Palmar – Daute, en el noroeste de la isla, alejándose del núcleo original de Taoro donde se concentraban las tierras de Diego y Lope.

Es en Daute que se le acusa de haber acuchillado a un hombre:

... el dicho Juan Çapata e otros dezir de Juan de Mesa, alguazil, que dize que acuchilló a un ombre e mató a otro en Dabte, e que hizo otros esesos, porque aquello, así por lo susodicho como porque no se comprueva, no enpece al dicho mi parte, quanto más quel dicho mi parte no se hallará aver sabido que tales esesos oviese fecho, ni menos se ha provado en esta dicha residencia ni ha avido nadie que le aya demandado al dicho Juan de Mesa, porque claro está que si los que dizen esesos oviera fecho el dicho alguazil, en esta residencia pasada las partes ovieran pedido justicia del dicho alguazil, quanto más que no saviéndolo el dicho mi parte, como no lo supo, no se le deve inputar cargo ni culpa alguna al dicho Sr. Ad.m.p. pues no le fue notificado ni denunciado."

El 19 de mayo de 1521 aparece ya con el título de "Juan de Mesa, alcalde de Buenavista", recibiendo tierra de manos de Cristóbal de Aponte junto a Silvestre Pinelo. Es el punto culminante de su trayectoria: de "criado" del Adelantado en 1503 a autoridad local electa o nombrada dieciocho años después, en el extremo noroeste de la isla.